Lipitor, el bravo paladín, presentía que se acercaba el final de la aventura, ya podía imaginar las enormes riquezas que se escondían en la legendaria mazmorra. Miles de paisajes atravesados, cientos de enemigos derrotados por su acero, ¡tanta experiencia acumulada! Y estaba a punto de dar sus frutos, sólo quedaba un enemigo, el guardián del tesoro, tenia que ser así, siempre hay un enemigo al final de la mazmorra y allí estaba parado ante la puerta que le llevaría a la gloria, a la riqueza, al ansiado retiro que sus ya viejos huesos le pedían a gritos. La puerta ricamente ornamentada parecía que no se había abierto hacia muchísimo tiempo, Lipitor apoyo la mano en ella y empujo con firmeza pero la puerta se resistió a abrirse, haciendo acopio de toda la fuerza adquirida en sus viajes apoyo todo su peso en ella y haciendo un colosal esfuerzo, y con un horrible graznido de sus oxidados goznes la puerta fue cediendo lentamente. Cuando hubo abierto lo suficiente para su tamaño se deslizó en la negrura portando una antorcha para iluminarse y tal como sospechaba... ¡Allí estaba! su colesterol a 240, acumulado tras sesiones y sesiones de engullir patatitas, bollos, gominolas y demás mierdas poco saludables. Y es que no hay sesión de rol que se precie en la que no acabe atiborrándose uno a bazofia de la que los médicos recomiendan no comer.
Seamos sinceros, de niños todos queremos el poder de volar, de ser invisibles, superfuerza... Pero con la edad nos vamos haciendo seres mas tranquilos y solo queremos tener tiempo libre y comer sin engordar, de verdad niños, es el sueño húmedo de cualquier adulto bien entrado en la treintena o peligrosamente asomado a la cuarentena (como es el caso del que suscribe estas líneas, me queda el consuelo de que los censores ya pasaron estos valles tiempo atrás, sus fastidiáis).
Pues bien, uno está toda la semana enfrascado en una dieta donde pasa mas hambre que el tamagotchi de un sordo y llega el (o peor aun los) día de su partidita y allí manda al carajo el esfuerzo de toda la semana. Y es que no es fácil hombre, solo hay que hacer una pequeña búsqueda en Google para darse cuenta de ello, si buscas "Snacks saludables" te recomienda fruta o palitos de zanahoria y rábano.
Probablemente cuando estéis leyendo este artículo habrán sido censurados un montón de palabras e improperios dedicados al que se le ocurrió recomendar fruta como snack sano. O sea en que mundo tu te presentas a una partida de rol donde hay montones de patatitas, gominolas, bollos de chocolate... ¡Y te vas a comer palitos de manzana!. Y lo mas importante aún, ¡porque puñetas la ciencia no ha inventado ya las ruffles jamón 0% engordol!.
Pues eso, desde aquí quiero hacer un llamamiento a la ciencia para que invente patatitas sin engordol y yo a cambio intercedo con el Jefe en su favor, que para eso soy el Padre Billy. Y mientras tanto, conteneos un poco con las marranadas que llevais a las partidas porque siempre habrá un gordito enfrentandose a su demonio, a su jefe al final de la mazmorra, a su colesterol a 240.
Hala, me voy a comerme unos palitos de apio y remolacha... ¡Que asco de vida leches!
"Mujer a la que yo le guste, no me conviene"
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